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El monje que vendió su Ferrari

Tiempo de lectura: 4 minutos

Autor: Robin Sharma

Sinopsis: Julián Mantle le cuenta a su amigo John todo lo que vivió tras vender su casa, dejar a su esposa y vender su Ferrari.

La vida consiste en tomar opciones. El destino de cada uno de nosotros depende de las opciones que tomamos.

“El monje que vendió su Ferrari”, de Robin Sharma

Resumen El monje que vendió su Ferrari

Resumen

¿Estarías dispuesto a abandonar todo lo que tienes para emprender un viaje de autoconocimiento y espiritualidad? En este libro, Robin Sharma nos explica lo importante que es el desarrollo interior a través de una atractiva historia.

Su personaje, Julián Mantle, es un exitoso abogado quien, después de sufrir un ataque al corazón, descubre que su vida no tiene sentido y atraviesa una grave crisis existencial. Esto le lleva a tomar una radical decisión: vende sus pertenecías, deja a su mujer, vende su Ferrari y emprende un viaje a la India.

Llega a un monasterio en el Himalaya, donde los monjes le enseñan valiosas lecciones sobre la felicidad, el coraje, el equilibrio y la paz interior. Julián vuelve a su antiguo buffet de abogados, totalmente renovado, y le cuenta sus experiencias a un excompañero de trabajo.

Gracias a esta historia, obtenemos siete valiosas lecciones que deberíamos convertir en virtudes.

Domina tu mente

Esta es la idea fundamental y el punto de partida del cambio que deseas hacer en tu vida. Si no dominas tu mente ni eres dueño de tus pensamientos, estos te gobernarán a ti.

Esta lección consiste en tener el suficiente autocontrol como para saber tomar decisiones adecuadas en el momento justo. Muchas veces, la desesperación nos lleva a acciones precipitadas. Lo que debemos hacer es tener dominio de nosotros mismos y evaluar todo con cabeza fría.

Sigue un propósito

Si no tienes un propósito, tu vida solo será existencia. Del mismo modo que una planta, que existe sin saberlo, los hombres sin propósito solo ven su vida pasar sin darle un sentido trascendente.

Cuando tienes un propósito, todo cambia. Obtienes la energía suficiente para llevar a cabo aquello que te apasiona y te hace sentir pleno. Un propósito te dará conocimientos y ansias por querer aprovechar cada minuto de tu vida.

Practica el Kaizen

El Kaizen no es nada más que un método de mejoramiento continuo, pequeño o grande, pero constante. Nos enseña a no precipitarnos queriendo encontrar grandes cambios o aspirando a transformaciones inmediatas en nuestra vida.

Son las pequeñas acciones, constantes, puntuales y sencillas, las que nos llevarán a mejorar. Esto no solo lo debemos entender a nivel económico, sino sobre todo en el aspecto espiritual.

Vive con disciplina

Vinculado con el Kaizen, un propósito sin disciplina solo es un anhelo. Para materializarlo, debes visualizarlo y ser constante en su desarrollo. El trabajo constante es lo que te acercará a obtener aquello que deseas.

Respeta tu propio tiempo

El tiempo es algo que jamás vuelve y no podrás recuperar. Por lo tanto, debes respetarlo en dos sentidos.

Aprovecha al máximo cada minuto para acercarte cada vez más a tu propósito de vida. Dejar que el tiempo pase sin invertirlo en algo productivo, es una de las mayores faltas de respeto al bello don de la vida.

Pero, por otro lado, también debes aprovecharlo para vivir. No todo es trabajo, estudios o aspirar a una mejora económica. Invierte ese tiempo también en ti y en tu plenitud espiritual.

Sirve desinteresadamente a los demás

Aunque es algo que muchos predicamos, no logramos entender el verdadero significado del desinterés. Aunque podemos ayudar por empatía con el prójimo, solemos esperar, inconscientemente, un tipo de retribución en el futuro.

Sin embargo, esta idea debe ser desterrada. Ayudar sin esperar nada a cambio es algo difícil de practicar. Para conseguirlo, debemos visualizar la ayuda como algo que estamos haciendo por nosotros mismos.

Abraza el presente

Preocúpate por ser feliz aquí y ahora. La felicidad es un camino, no una meta. Es común creer que después habrá tiempo para alguna reunión, un saludo o una simple salida, y postergamos nuestras actividades irremediablemente.

En esa eterna procrastinación se nos va la vida. Debemos cambiar nuestra mentalidad y valorar cada segundo del tiempo presente, aprovecharlo para nosotros y los seres que amamos, y alcanzar el desarrollo espiritual.

Quién debería leer este libro

Creemos que este libro es una lectura recomendable para cualquier persona, sin importar su edad o las circunstancias que le rodeen. Su objetivo es abrirte la mente del lector y reconectarle consigo mismo, y esto es altamente beneficioso para cualquier persona.

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